INTEGRACIÓN DE PARADIGMAS
VII.
INTEGRACIÓN DE PARADIGMAS.
Cuadro N° 01:
Paradigmas
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Paradigma
Cuantitativo
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Paradigma Cualitativo
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Base epistemológica
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Positivismo, funcionalismo
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Fenomenología, historicismo, interaccionismo simbólico
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Énfasis
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Deducción, conceptos
operativos, medición
objetiva
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Inducción, conceptos
orientativos,
comprensión y
explicación
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Recogida de la información
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Estructurada y sistemática
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Flexible
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Análisis
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Estadístico y descriptivo:
cuantificación de la
realidad social
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Interpretacional y
explicativo:
comprensión de discursos y
estructuras latentes
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Alcance
de los resultados
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Búsqueda cuantitativa
de leyes generales de la conducta
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Búsqueda cualitativa de los significados de la acción
humana
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Fuente: Janes P. Spradley (1980)
INTEGRACIÓN ENTRE INVESTIGACIÓN
CUALITATIVA Y
CUANTITATIVA
Diferencias entre la investigación cualitativa y cuantitativa.
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Criterios
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Cualitativa
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Cuantitativa
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Fundamentos
filosóficos
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Fenomenología
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Positivismo
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Finalidad
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Interesado en comprender
la conducta humana desde el propio marco de
referencia
de quien actúa
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Busca la causa
de los fenómenos sociales para dar
explicación de los mismos.
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Tipo de conocimiento
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subjetivo
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objetivo
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Tipo de estudio
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Naturalista y sin control. Orientado al proceso.
Inductivo Holista
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Medición
penetrante
y controlada.
Orientado
al resultado. Hipotético- Deductivo. Particulaarista
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Perspectiva del estudio
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Perspectiva “desde
adentro” Orientado
al descubrimiento, exploratorio, descriptivo
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Perspectiva “desde
afuera”. Orientado
a la
comprobación. Inferencial
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Objetivo
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Interpretación y búsqueda de significado y sentido.
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Generalización
y
búsqueda
de
leyes universales.
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Investigador
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Está abierto a
todo. Las categorías emergen de los participantes.
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Decide las variables a estudiar.
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Escenario
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Asume una realidad
dinámica
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Asume una realidad
estática
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Datos
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Validos: datos
reales, ricos
y profundos, detallados.
Instrumentos flexibles.
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Fiables: sólidos y repetibles
objetivos. Instrumentos estandarizados.
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Criterios de confianza
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Credibilidad
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Validez interna
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Aplicabilidad-transferibilidad
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Validez externa
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Consistencia-auditabilidad
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Fiabilidad
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Neutralidad-imparcialidad
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Objetividad
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Fuente: adaptación de Cook, T.D. y
Reichardt, CH.S. (Coords.) (1986, p. 29).
Para describir la tendencia actual sobre
estos dos tipos de investigación, Marco
A.
Rodríguez P. (2010, p.67) expresa que “en la actualidad existe amplio consenso y una fuerte
tendencia hacia la integración de
métodos, los cuales pueden
verificarse en
la
estructura, contenidos y enfoque adoptados en numerosas publicaciones que sobre
investigación social, administración y estudios
organizacionales han aparecido en los últimos años
y además, algunos
autores a este enfoque metodológico
le llaman método integral o mixto”. Además, manifiesta
que la integración de métodos es muy
aceptada y que las discrepancias se dan por la posible inconmensurabilidad e incompatibilidad de perspectivas epistemológicas y teóricas.
La tendencia expresada en el
párrafo anterior
es posible, por la “eliminación” de los obstáculos que imposibilitaban su unión, más allá de si eso es correcto o no. R. Hernández S., et al, (2006, p. 752) describe como se
hizo posible integrar ambos paradigmas, señaló:
Ahora bien ¿Qué podemos decir sobre la posibilidad de mezclarlos?
Durante varias décadas se insistió en que ambos
enfoques eran irreconciliables,
opuestos y en consecuencia, era imposible mezclarlos. La base de tal divorcio se centró en la idea de que un enfoque podía neutralizar
al otro. Pero en las últimas dos
décadas, un número creciente de autores en el campo de la metodología
y de
investigadores, han propuesto la
unión de ambos procesos en un mismo estudio […
Esta concepción parte de la base de que los procesos cuantitativos y cualitativo son únicamente “posibles elecciones u
opciones” para enfrentar problemas de investigación, más
que paradigmas o posiciones epistemológicas (Todd, Nerlich y McKeown, 2004). Tal como lo señala Maxwell (1992) y Henwood (2004), un método o proceso
no es
válido o inválido por sí mismo; en ciertas ocasiones
la
aplicación de los métodos puede producir datos válidos y en otras inválidos. La validez no resulta ser una propiedad inherente de un método o proceso en particular, sino que atañe a los
datos recolectados, los análisis efectuados, las explicaciones y conclusiones alcanzadas por utilizar un método en un contexto específico y con un propósito
particular.
Como se puede observar en la explicación de R. Hernández S.
y sus colaboradores, los metodólogos e investigadores, al denotar la incomensurabilidad de
los
paradigmas de investigación cualitativa y cuantitativa en el
plano epistemológico, ontológico, descendieron del plano filosófico al plano metodológico.
Luego, R.
Hernández S., et al (2006, p. 755) continúan señalando:
Se usan los métodos de los enfoque cuantitativo y cualitativo y pueden involucrar la conversión de datos cuantitativos en cualitativos y
viceversa (Mertens, 2005).
Este relativamente nuevo enfoque (particularmente para Iberoamérica): triangulación
de métodos.
Ha
recibido
varias denominaciones tales, por ejemplo: “Metodología sintética interpretativa”
(Van y Cole, 2004). Esos autores comentan que los enfoques cuantitativos
y cualitativos son métodos y que el mixto es una metodología. Stenner y
Stainton (2004) le nombraron “cuali-cuantilogía”.
Pero la mayoría le llama “modelo,
método o enfoque mixto”. Creswell (2005) lo considera un tipo de investigación
con
diseños específicos.
En realidad, es un enfoque que en la práctica se utilizaba en el trabajo arqueológico y criminalístico desde las primeras décadas del siglo XX, ya que la labor investigativa se basaba en datos cuantitativos (por
ejemplo, análisis químicos) y datos cualitativos (por
ejemplo, observación y deducción del escenario del
descubrimiento o del
crimen). Pero sus antecedentes
como enfoque de la investigación provienen alrededor de 1960. Sin
embargo, su empleo (y el consecuente debate sobre este) se inicia en la década de1980.
La situación planteada por
Hernández S., al no tener clara
los fines de los paradigmas, agrava la situación; pierden de
vista el bosque para
ir
profundizándose en
el árbol. Es decir, ahora
se preocupan de convertir datos cualitativos en cuantitativos y
viceversa. Cuando lo importante es si ese dato
“cualitativo” describe la esencia de la cosas,
de esas razones y motivaciones que
están en la conciencia del sujeto investigado. Después de esto se entiende la posición de Miguel Martínez M. (s/a) quien remarcó lo siguiente:
Conviene, sin embargo, advertir que no se puede dar, hablando con precisión
epistemológica, una triangulación
de
paradigmas epistémicos, como insinúan
algunas personas
empleando ciertos
procedimientos
que llaman ‘pluriparadigmáticos’”. No se puede jugar al ajedrez, ni a ningún otro juego, utilizando
dos o más cuerpos de reglas diferentes o, peor aún, antagónicos.
Lo menos que se
puede
decir de esas personas es que están usando el concepto de ‘paradigma’
en forma errónea.
Otro planteamiento lo realiza Andrea Giráldez (2010, p. 137) con la siguiente descripción:
El enfoque
mixto
utiliza
la integración
de métodos a través de un proceso
que recolecta, analiza y vincula datos cuantitativos y cualitativos en un mismo estudio o investigación. Entre los autores que defienden la complementariedad en los enfoques se cuentan Cook y Reichardt (1986), Eisner (1998), Denzin y Lincoln (2000) y Perez
Serrano (2004). Estos investigadores
consideran que su utilización muestra una perspectiva más precisa del fenómeno
objeto de estudio y nos ayuda a clarificar y a formular
más
eficazmente el planteamiento
del problema. De igual modo,
la multiplicidad de observaciones produce
detalles más ricos
y
variados, ya que se consideran
diversas fuentes y tipos de datos, así como la posibilidad de estudiar cada situación dentro de su
contexto natural.
Una estrategia metodológica usada en los diseños mixtos es la triangulación. Según
Danzin (1975), consiste en
aplicar diferentes metodologías a una realidad social, lo cual
le
otorga mayor validez a la
investigación.
En ese sentido, existen muchos metodólogos e investigadores, que sin ningún reparo propugnan los métodos mixtos, que en
forma general se le llamará,
complementariedad metodológica.
Desde esa perspectiva, M. Rodríguez P. (2010, p.69) propone algunas ventajas de usar el método integrador, y estas son:
a) Se logra obtener una mayor variedad de perspectivas del problema que se pretende investigar;
b) Al
combinar
métodos se
aumenta
la posibilidad de
utilizar
mayor número
de dimensiones de análisis en
el proyecto de investigación; y
c) Ayuda a lograr una mayor comprensión
de los fenómenos observados en la
investigación.
Luego, M. Rodríguez P. (2010, p. 70) sostiene que
la
integración del método cuantitativo y cualitativo se puede presentar de diversas maneras, como se muestra a continuación:
a) Diseño de dos etapas. Consiste
en que, dentro de la
misma investigación, se
aplique primero un enfoque y después el otro, de forma independiente. En cada fase de la indagación cada paradigma emplea sus propias técnicas.
b) Diseño de enfoque dominante. En este modelo, el estudio se desarrolla bajo la
perspectiva de algunos de los dos paradigmas, en el cual uno predomina más.
c) Diseños en paralelo.
En esta modalidad, el estudio se
desarrolla utilizando el enfoque cuantitativo y cualitativo simultáneamente.
d) Diseños mixtos o
complejos. En este modelo, los dos enfoques se combinan en todo el proceso de investigación o al
menos en la mayoría de sus etapas.
U. Flick (2007, p. 277) plantea que las relaciones
de la investigación cualitativa y
la cuantitativa se pueden
analizar y establecer en niveles diferentes. Entre los
mencionados por el autor están los siguientes:
Diseños de investigación que combinan o integran el uso de datos o métodos, o ambas cosas, cualitativos y
cuantitativos;
Métodos de investigación que son a la vez cualitativos y
cuantitativos;
Vinculación de hallazgos de la investigación cualitativa y
la
cuantitativa;
Generalización de
los
hallazgos;
Evaluación de la calidad de la investigación: aplicación de criterios cuantitativos a la investigación cualitativa o viceversa”.
Actualmente, muchos
metodólogos
abogan por
los métodos mixtos, por el paradigma emergente, por la investigación total y
otra
serie de denominaciones para describir las combinaciones o conjugaciones
entre la investigación cuantitativa y
cualitativa, practicando sin saberlo un eclecticismo teórico, cuyos resultados la realidad
debe poner a prueba.
E. Jorge S (2003, p.62) manifiesta
otras denominaciones del uso del método
mixto, para salvar la dicotomía de investigación cuantitativa y cualitativa:
Actualmente, encontramos un compendio de posturas respecto a
la estrategia de integración metodológica en la investigación
social, que van desde la negativa más
absoluta —cuantitativistas y cualitativistas recalcitrantes— hasta los más partidarios del multiparadigmatismo metodológico, pasando por las estrategias generales de
complementación, combinación y triangulación, la complementariedad por deficiencia que
propone Alfonso Ortí (1994) y la «tercera vía», de los diseños multimétodo (Bericat,1998: 56). Como el mismo autor señala, las bases de esta nueva perspectiva de integración deben ser «la prudencia metodológica»
y «el principio de utilidad». En sus
palabras: «Sin duda, la distinción entre las orientaciones metodológicas
cuantitativa y cualitativa constituye un buen ejemplo del código binario, excluyente, que no logra
reducir la
realidad a sus
categorías sino
a costa de una insatisfactoria simplificación. La divisoria entre los métodos cualitativo y cuantitativo es la expresión bifurcada de la
complejidad social».



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