INTRODUCCIÓN HISTORIA DE LA CIENCIA.
I.
INTRODUCCIÓN: HISTORIA DE LA CIENCIA
BASES TEÓRICAS: LOS SUPUESTOS FILOSÓFICOS EN LA HISTORIA PARA EL DESARROLLO
DE LA CIENCIA.
Tales de Mileto fue el primer filósofo griego
que trató de explicar un fenómeno
natural a través de identificar las causas.
Pitágoras,
señaló que el
conocimiento científico
puede conquistarse
por el examen diligente del contenido de nuestra propia
mente, promoviendo el método
de la
introspección.
Leucipo y Demócrito los
promotores
del atomismo, quienes
desarrollaron teorías análogas a las del materialismo del siglo XIX:
teoría del atomismo y las leyes mecánicas inmutables que rigen el movimiento del universo (L. Hull, 1959, p.31-63)
Aunque Platón y Aristóteles eran incompetentes
en matemáticas; sin embargo,
el primero promovió su uso en la
física, por ejemplo, y
Aristóteles las desprecio. Sin embargo, es Aristóteles
quien dominó el pensamiento occidental por muchos siglos. Fue el pensador
que estimuló la reacción y el debate de otros intelectuales y su obra
es una verdadera enciclopedia del saber humano, pues abordó casi
todos los temas excepto matemáticas y medicina.
Aristóteles, es un ejemplo pedagógico a seguir, pues
aun cuando ingresó a la escuela de Platón en Atenas a la edad de 18 años, y fue su discípulo por 20 años, no
se contentó con
seguir las pisadas de
su maestro, antes bien lo confrontó con
propuestas, y no solo por oposición
destructiva. Por
ejemplo,
planteó
que todo conocimiento científico no es demostrativo: “no todas las verdades pueden ser demostrables, pues eso nos forzaría a dar por buenas demostraciones
circulares.” (F.
Rodríguez, 2000, p. 9).
R. Pérez (1998) manifiesta, que se puede resumir
las
principales ideas aristotélicas a
partir de la explicación que él realiza sobre las causas que originan o explican el comportamiento de un fenómeno,
en las siguientes cuatro:
Teoría del silogismo: se refieren a las distintas formas
que pueden tomar las
proposiciones y las cuáles son válidas o inválidas. Los silogismos consisten de
dos premisas y una conclusión, unidas en forma de inferencia o de implicación
Teoría de las definiciones: lo mismo que Platón, Aristóteles pensaba
que la función más
importante del filósofo era la búsqueda
de las
definiciones
correctas de las cosas, o sea conceptos
universales. Esto requería, en primer lugar,
la determinación de su
género y de su especie, porque de ellos
dependen las cualidades o atributos necesarios y suficientes para
que algo sea una cosa del tipo o clase a la que pertenece.
El
método inductivo-deductivo. La teoría de la
causalidad:
distingue
cuatro
tipos
diferentes de causas: materiales, eficientes, formales y finales.
Según L. Hull, (1959, pp.64, 65), para
Aristóteles, la causa explicativas de un
fenómeno tenía cuatro aspectos: causa formal (se refieren a la esencia de los objetos,
a su forma), causa
material (se
refiere a la naturaleza del objeto
por ejemplo en una
estatua, el
mármol), causa eficiente (es el agente que produce ese algo), y la causa final (es la intención futura a que se supone
que ese algo sirve).
La observación como técnica de investigación fue desarrollada por Hipócrates. Aristóteles la usó adecuadamente en sus estudios de Biología. Quería imponer la
admisión de una causa
primera para explicarlo todo.
El método empleado por Aristóteles
es el inductivo – deductivo. En un
primer momento uso el camino
inductivo (observación + experiencia + el uso de la razón para
lograr los principios
generales o principios explicativos). El
segundo
momento en la
explicación científica: el deductivo, (principios universales + los principios particulares relacionados con la experiencia + el uso de la razón para generar un nuevo conocimiento). El mismo que aplicó correctamente a las investigaciones zoológicas:
El aporte de Francis Bacón se manifiesta en la importancia de los artesanos, ingenieros
y arquitectos en la vida social y
económica en la sociedad influyeron en el pensamiento de Bacon. Él utilizó los procedimientos de trabajo de los artesanos para generar su nuevo modelo epistemológico: reunir información, clasificarla y a partir de allí
encontrarle alguna
aplicación práctica. En su “Novum Organum”, señala que el método
aristotélico solo es útil para producir argumentaciones, y lo
que necesita el hombre es dominar la naturaleza.
A esta corriente de pensamiento iniciada por Bacon
se le llamó Empirismo.
Aunque otros como R. Pérez le atribuyen a Locke.
Locke (1632-1704) es considerado
como el fundador del empirismo, la doctrina que postula que
todo el conocimiento (con la
posible excepción
de la
lógica
y
las matemáticas)
se
deriva de la experiencia. Por consiguiente,
se opone radicalmente a Platón, a los filósofos escolásticos y sobre todo a Descartes, al afirmar que no existen
ideas
o
principios generales
intuitivos
o
a
priori.
Otro personaje importante es Galileo y está profundamente ligado con la revolución científica del siglo XVI;
contribuyó a consolidar la
primacía de la
vida activa sobre la
vida contemplativa.
Aprovechó su experiencia de los artesanos e ingenieros con quienes trabajó para
aplicar en esas labores la matemática de Arquímedes. Sostuvo la importancia de la
observación, la experimentación y la matematización de la naturaleza, ello condujo a la
incorporación del
nuevo método, el
hipotético-deductivo. Fue un crítico de
la física
aristotélica y de la cosmología de Ptolomeo que tiene sustento aristotélico.
Luego Galileo propone un procedimiento en tres fases, lo que sería
el inicio del nuevo método científico.
a.- Comienza con lo que hoy se conoce
como la fase de la problemática.
b.- El segundo se realizan las hipótesis, se
operacionalizan las variables.
c.- El último momento es la experimentación: implica el diseño de la investigación para contrastar la hipótesis planteada (G.
Galilei, 1994).
El aporte de Newton
de mayor relevancia es cuando reafirma su
posición sobre cómo hacer ciencia en base al
cuestionamiento
que hacía al método de Descartes, cuyo fundamento era derivar las
leyes físicas básicas
a partir de principios metafísicos. Insistió en que las generalizaciones del científico
deberían basarse
en el examen
cuidadoso de la
realidad. En este sentido, Newton está muy cerca de Galileo y Bacon.
Newton en su
libro
Óptica, usa los
términos análisis y síntesis (con
significados diferentes al de hoy) como fases del
método científico, pero, estableciendo un divorcio
con la hipótesis.
El aporte de
Renato Descartes hasta 1618,
estaba ubicado en el paradigma
mágico – animista de
explicar la realidad, a partir del año 1619 fue influenciado por los rosacruces (G. Cohen, M. Leroy, Ch. Adam, señalan que Descartes fue miembro de la institución rosacruz). Michel Serres (1991, p. 306), critica a “Descartes como ser sin escrúpulos, plagiador, pone como uno de los tantos ejemplos el uso de la Teoría del Medio
Transparente de Aristóteles sin mencionarle”.
La propuesta cartesiana
propone dos caminos para abordar el estudio
de una cosa: por un lado, explicar las cosas
a partir de sus causas, especialmente la
causa eficiente, y derivar de ellos sus
consecuencias; por el otro
-considera la observación y experimentación de
los fenómenos concretos, para decidir y apoyar la verdad de
las proposiciones universales. Pretende con ello dar una explicación objetiva y material de
los fenómenos en su conjunto, abordándolos como mecanismos. Esto
implica en cierta
medida la promoción del método que hoy conocemos como el hipotético deductivo, considerado, como el método científico por excelencia.
El mundo se constituía, según Descartes en dos grandes reinos: el
físico y el
metafísico. El
primero para el dominio de la ciencia y metafóricamente configurado como
una máquina semejante
a
un
aparato de
relojería, y
el segundo, para
los filósofos. El definió a la
“cosa” a partir de las cualidades
movimiento, divisibilidad y la
extensión, esta última en sus tres dimensiones: longitud, ancho y profundidad
APORTES DEL POSITIVISMO.
El Positivismo es la expresión
francesa del empirismo inglés de Bacon. Locke,
Herschel J., Stuart Mill etc. Intelectuales de la talla de Comte (1788-1857) Ernst Mach (también ha
sido considerado como operacionista o
instrumentalista) (1838-1916)
reivindicaron las propuestas de Bacón y
Galileo. Para Comte todo concepto, rama del conocimiento o
ciencia, pasa por las
siguientes tres etapas
sucesivas: en la etapa
teológica lo que se busca es una causa primaria, en la etapa metafísica se persigue una esencia, y
en la positiva (lo que sería la científica) lo
que se establece es una ley.
Miguélez, M. (2010, p.177).comentó
el origen de la controversia entre el
positivismo y
corrientes del pensamiento contrarias, utilizando para ello los resultados de los 5 simposios
internacionales organizados por la Universidad de Chicago.
Para la filosofía hermenéutica, en cambio la problemática de la objetividad presupone siempre una relación de inclusión que engloba, tanto al sujeto
-pretendidamente autónomo- como
al objeto -pretendidamente independiente. Heidegger expresa esta
relación con la expresión ser-en-el-mundo, y Gadamer con la expresión ‘pertenencia’,
que contradice más
la relación sujeto-objeto. Pero ambas expresiones aluden a lo
mismo, o sea, a la preeminencia ontológica del ser-ahí que somos sobre la categoría
epistemológica
y sicológica del sujeto, pone al descubierto lo ilusorio de la ilusión de esa pretensión moderna de hacer de
la
subjetividad un fundamento último.
Esta corriente señala que el hombre y los procesos sociales no solo se expresan en
la apariencia, en lo que los sentidos perciben, y que no pueden reducirse solo a lo
objetivo o a lo cuantificable, contienen también elementos no cuantificables, subjetivos.
La manifestación de lo singular es comprendida (Versetehm) como una manifestación
o expresión de lo interior. La base de la comprensión de un fenómeno está en la
interpretación que hace el sujeto investigador, por ello es tan importante el uso de la
hermenéutica como un instrumento para acercarse a la esencia del
fenómeno en estudio. Captar una
manifestación, conducta, hecho histórico o
social, sin esa
dimensión interna, equivale a no comprenderla. Por lo tanto, el fin supremo de las
ciencias sociales debe ser captar una manifestación, una conducta, un hecho histórico o social en
esa dimensión interna, esencial. Sin ese conocimiento
sólo se conoce lo adjetivo y no lo sustantivo del fenómeno a estudiar.
Alfred Schutz, influido por la fenomenología
de Husserl y el Interaccionismo Simbólico de Mead (1938) y Blumer (1962), manifiesta que
las
construcciones científicas en las ciencias sociales son
construcciones segundas, hechas sobre
lo que el actor de la sociedad o vida cotidiana ya realizó, y trabajan con un modelo de
interpretación subjetiva (tipo ideal) que
deberá ser coherente, lógico y adecuarse a
la comprensión que de dicha acción
social, tiene
el
actor social. El
objetivo de las ciencias sociales viene a ser la explicación de la realidad social como la vive el hombre que vive cotidianamente dentro del
mundo social (A. Schutz, 1964, pp. 3-50).
El interaccionismo simbólico resalta los significados sociales que las personas
tienen sobre las cosas
que lo rodean. Las premisas básicas del interaccionismo
simbólico, según Blumer, citado por
S. J.
Taylor y R. Brogdan (1984, p. 14 y 15) son:
1. Las personas
actúan
según
el significado
que tienen de
las cosas o las personas.
No
es el estímulo ni
un “guion” cultural lo que define la conducta de
la
persona, es el significado lo que determina la acción.
2. Los significados son productos sociales que surgen en la interacción. Las
personas aprenden de otras personas a ver el mundo.
3. Los actores sociales asignan significados a situaciones, a
otras personas, a
las
cosas y así mismas a través de un proceso de interpretación. La interpretación media entre los significados y la actuación.
La denominación de Teoría Crítica fue acuñada por Horkheimer, quien con Adorno establecerán el significado básico de
este
concepto: el análisis crítico- dialéctico, histórico y negativo de lo existente en cuanto "es" y frente a lo que "debería ser", y desde el punto de vista de la
razón histórico-universal. Pero, a la
vez, el "es" de
lo
existente en
cuanto "status
quo" que dirige la investigación central de la escuela: los
principios
de dominación colectivos. Lo
irracional, lo racionalizado o convertido en un principio
de
dominación, pasa
a
convertirse
en
el gran
problema
y
tema
de
investigación de la Teoría Crítica.
Otra etapa
de esta corriente se
da cuando surge la "segunda
generación"
(J. Habermas, C. Offe, A. Schmidt y A. Wellmer), que imprimen un giro nuevo a la temática crítica al introducir nuevos elementos. La obra weberiana enriquecerá la
investigación social neo frankfurtiana. Asimismo, métodos empíricos provenientes de
la
tradición positivista y funcional-sistémica entran
a formar parte de los
estudios orientados,
sobre todo,
al análisis de la sociedad post-industrial y de sus estructuras.
Más allá de las diferencias que existen entre los miembros de la Escuela de
Frankfurt y
los marxistas, existen ciertas
categorías básicas comunes o
ciertos principios que dirigen su quehacer científico, y
son:
La Dialéctica es la ciencia que explica las leyes del movimiento y la evolución
de la naturaleza humana y del
pensamiento.
La realidad se conoce y comprende a través de la praxis, este es el criterio de validación científica.
Las
apariencias sensibles
son
un
obstáculo al real
conocimiento,
debe
buscarse las esencias subyacentes.
El holismo y la unidad teoría – práctica, son los ejes de estudio. El hombre es protagonista del
desarrollo social.
Las ideas son producto de las relaciones sociales y estas de la estructura y
modos de producción.
El objeto de estudio en
la investigación debe
darse en sus formas más completas y empezando por el
elemento más simple.
La historia es el eje de la explicación científica
En la última
mitad del siglo XX se desarrolla el pensamiento
post
moderno, que se esfuerza por recusar los fundamentos de la modernidad desde el plano sociológico
hasta el científico. Postula la crisis de las grandes ideologías que sustentan la modernidad, quien niega
el
poder
omnisciente y único
de
la razón y admite
las
distintas formas de conocer y explicar el mundo, quien desecha
los mono modelos y las explicaciones exclusivas. El post modernismo postula el estudio sistémico, holístico
y contextual y da un NO rotundo al análisis y al
reduccionismo.
Una expresión del pensamiento post moderno es lo que se conoce como el paradigma
de
la complejidad,
que emerge
como
una
nueva y
diferente
opción filosófica y científica. El más conocido impulsor de este paradigma es el francés Edgar
Morín, quien reacciona frente a los distintos paradigmas existentes, desde el
positivismo, el idealismo y el marxismo (aunque él
fue
una vez miembro del partido
comunista francés), concibiendo
la complejidad como:
La unión de los procesos de simplificación que
implican selección, jerarquización, separación reducción, con los otros contra-procesos
que implican la comunicación, la articulación de aquello que está disociado y distinguido; y es el escapar de la alternativa
del pensamiento
reductor que no ve más que los elementos y el pensamiento globalista
que no ve más que el todo.” (E. Morin 2000, p. 144)
El mérito de la complejidad es el de denunciar la
metafísica del orden de las leyes
científicas. La complejidad se convierte en el principio de pensamiento que considera al mundo, y no como principio revelador de la esencia del mundo (E. Morín 2000, p.146). La complejidad integra el orden, claridad, distinción, precisión en el conocimiento con la incertidumbre, el azar. Sin embargo el paradigma de la complejidad debe probar su legitimidad. Debe demostrar que sus planteamientos tienen potencia científica para explicar los distintos fenómenos físicos y sociales.
Que la fundamentación tanto de los paradigmas consensuados (positivista, cualitativo y sociocrítico) y del paradigma de la complejidad (Morín) son insuficientes para abordar una realidad. Este paradigma radical inclusivo desarrolla un enfoque y constructos radicales inclusivos, promoviendo la complementariedad como anhelo o
posibilidad de inclusión.
Especialmente para el estudio de los fenómenos sociales, la influencia de estas grandes corrientes de pensamiento ha sido notable. A partir de estas corrientes filosóficas, algunos pensadores han
establecido una primera
gran clasificación
indicando la existencia de tres tipos de paradigmas de la investigación científica: el
positivista, el interpretativo y el socio-crítico. Por
ejemplo, J. Arnal, D. del Rincón, y A. Latorre
(1996) señalan los siguientes
paradigmas de investigación para las Ciencias Sociales:
- Positivista (racionalista, cuantitativo), que
pretende explicar y predecir hechos.
El
investigador busca la neutralidad, debe reinar la objetividad. Se centra en
aspectos observables.
- Interpretativo o hermenéutico (naturalista, cualitativo),
que pretende
comprender e interpretar la realidad, los significados y las intenciones de las
personas.
- Socio-crítico, que pretende la transformación social. El investigador es un sujeto comprometido en el cambio.
Otra forma distinta de expresar los grandes
grupos paradigmáticos de la investigación, lo
indica
Saavedra R.
M.,
y Gonzales
D.V. (2003,
p.35), quienes
utilizando a Thomas Popkewitz, declaran “la investigación educativa se sustenta,
básicamente, en tres racionalidades reconocidas en la tradición científica de occidente: Teoría Analítica de la ciencia, Simbólica (Hermenéutica e Interpretativa) y Crítica”.
Existe otra clasificación de los paradigmas de investigación en Educación, que la hemos dejado al final debido a que se realizará un análisis más detallado, y
que ha
ganado mucho terreno en las comunidades de los científicos, que
es muy
popular en la comunidad universitaria: la investigación cualitativa y
la investigación cuantitativa
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