PARADIGMAS Y MÉTODO CIENTÍFICO
I.
¿QUE ES
UN PARADIGMA?
El término paradigma no es nuevo, no aparece el siglo pasado, en la Grecia
antigua se le escribía como παράδειγμα (paradeiknyai), que significaba modelo o
mostrar y ejemplo o ejemplar. Para Platón el
término paradigma equivale a la palabra
“modelo”. Platón llama (paradejmata)
a las ideas o modelos de cada cosa, según él,
las
cosas concretas
que percibimos
con nuestros sentidos y aún con nuestro entendimiento, mientras con el ejercicio no nos purificamos de
lo
sensible, son imitaciones, representaciones (eidola) de
otras
realidades formales (eminentemente tales o
tales), separadas
de toda materia y
subsistentes en sí. Aristóteles en la lógica
usa el término con el significado de ejemplo (Aristóteles,
1988, 24, 68b 38)
Desde la perspectiva lingüística, F. Alvero (1976, p. 576) plantea que paradigma significa:
Ejemplo o ejemplar, modelo que sirve de norma, especialmente
en la conjugación o declinación. Por otra parte, si buscamos los posibles sinónimos de la palabra paradigma, encontramos una relación de "equivalencias"
que
incluye términos como: muestra,
prototipo, arquetipo, ideal, precedente, norma, pauta, canon, espécimen, regla, espejo, molde, Con el significado etimológico de arquetipo, un ‘paradigma’ es un modelo, y aplicado en este sentido a la lingüística, en especial a la gramática tradicional, se llama ‘paradigma’ a cada uno de los modelos, incluidas todas sus formas, de la flexión nominal (declinación) y
verbal (conjugación).
Thomas S. Kuhn, escribió el año 1962 el libro “La estructura de las
revoluciones
científicas”, allí impuso la categoría “paradigma” para explicar los grandes sucesos de la
ciencia asumidos por
las comunidades científicas. Margaret Masterman (1970)
identificó
más
de 20 significados distintos de paradigma en el libro de Kuhn
Sin embargo el significado preferentemente usado por Thomas Kuhn (1970), es el que “un paradigma es un conjunto de creencias compartidas, o de
premisas de trabajo
que
‘durante un tiempo proveen problemas y soluciones modelo a una
comunidad de practicantes’. Invariablemente, sin embargo, hay cierta clase
de problemas y métodos de solucionar problemas que
caen fuera de las
fronteras de un
paradigma dado"
M. Bunge (1999) señala que
“paradigma es un
cierto cuerpo de conocimientos, una hipótesis central, una problemática, un objetivo y
una metódica, admitido en
una comunidad científica”, tratando de establecer los elementos internos del paradigma
que
acompaña a los supuestos filosóficos.
Como conclusión, un paradigma es un patrón o
conjunto de normas, un ethos, un
conjunto de supuestos filosóficos, postulados, métodos, creencias
que comparten los
investigadores, de una determinada comunidad
científica. Este
concepto incorpora tres ejes sobre el que se sostiene cualquier
paradigma:
1. El eje
filosófico, desde donde se define una cosmovisión, unas creencias, unos valores vinculantes a la manera de percibir la realidad.
2. El
eje
social, pues la concepción de paradigma de la ciencia de un individuo es irrelevante,
lo que importa es el
consenso adoptado por un
colectivo que constituyen la comunidad de científicos.
3. El eje metodológico, que brinda las herramientas o instrumentos para abordar
la
problemática planteada por
la
comunidad, según sus supuestos filosóficos.
El paradigma es una palabra polisémica, que para efectos de la tesis significará
“un
patrón o conjunto de normas, un ethos, un conjunto de supuestos
filosóficos, postulados,
métodos, creencias
que comparten los investigadores, de
una determinada
comunidad científica
Se concluye que no
existe EL paradigma, sino UN paradigma. Lo que
importa no es la
dogmatización de los valores o métodos o ideas existentes, sino como
estas ayudan a explicar mejor
el mundo.
II.
¿QUÉ ES
EL
MÉTODO
CIENTÍFICO?
Llamarse científico o realizar una actividad científica implica tener un
estatus
social especial. Ello obliga a quien desee ostentar esos títulos, a acreditar que utiliza el método científico
en sus investigaciones.
Responder la pregunta
inicial no es fácil, ni tampoco es unánime su respuesta, dado que el concepto del método científico está influido por la formación
filosófica o
profesional de quien la emite. Sin embargo, la labor fundamental de un científico es
preguntarse con respecto a una situación dada. Por ejemplo, ¿En realidad son así las
cosas como las percibo? ¿En qué medidas son así
las
cosas? O ¿Por
qué son así
las cosas? ¿Qué factores o condiciones hacen
que las cosas sean realmente así? etc. La
búsqueda de las respuestas, va a tener como
uno
de sus propósitos lograr el “mejor camino” que permita alcanzar los elementos de juicio disponibles para conocer
una situación.
Antiguamente hablar del método científico equivalía a utilizar el “método de
Descartes”, cuyas reglas consistían en:
1. Evidencia: «No admitir jamás como verdadero cosa alguna sin conocer con evidencia que
lo era »
2. Análisis. «Dividir cada una de las dificultades que examinase en tantas partes como fuera posible y como requiriese para resolverlas mejor»
3. Síntesis. “El tercero, en conducir por orden mis pensamientos, comenzando por los
objetos más simples
y más fáciles de conocer para ascender poco a poco, como por grados, hasta el conocimiento de los más compuestos, suponiendo incluso un orden
entre los que se
preceden naturalmente unos a otros".
4. Comprobación. «Y el último, en
realizar en todo unos recuentos tan completos y
unas revisiones tan generales
que
pudiese estar seguro de no omitir nada.» Descartes (1989, p. 79),
También se identificaba
el método
científico con el método predominante
utilizado en alguna porción de su proceso
de investigación, como por ejemplo el
Inductivo, el deductivo o el hipotético – deductivo
Cohen y Nagel (1968),
sostienen que el método científico es la aplicación de la lógica,
lo
manifiestan así:
Método científico es, pues, la persistente aplicación
de la lógica como característica
común de todo conocimiento razonado. Desde este punto de vista no es otra cosa que
una manera de someter a
prueba impresiones, opiniones o
conjeturas mediante el examen de los mejores elementos
de juicio que abogan a favor o en contra (...) es en esencia la
búsqueda de la verdad determinadas por consideraciones lógicas.(p.8)
D. Polit y B. Hungler (1987), señalan al método científico como conjunto de
reglas, al referir:
El método científico es el más avanzado que ha logrado el hombre para lograr un sistema
confiable de obtención de conocimientos. Se refiere al conjunto de postulados, principios, operaciones y reglas que orienten la investigación
para alcanzar el resultado propuesto;
procura establecer firmemente los procedimientos que deben seguirse; el orden de las
observaciones, los experimentos, la experiencia y razonamientos, así como la esfera de
los
objetos a los cuales se aplica. (p. 27).
R. Álvarez
(1988), señala que las condiciones generales que debe cumplir el método científico son:
1.- El contexto ha de ser válido para todas las ciencias, aunque haya sido establecido con relación a algún tipo especial de ciencia.
2.- Debe tener suficiente amplitud como para dar cabida a la pluralidad de elementos diversos que la historia de la ciencia y los proyectos de teorías integrales han indicado como pertenecientes a las
ciencias.
3.- Ha de estar dotado
de una operatividad
interna bien definida que haga posible la
reconstrucción de situaciones complicadas que puedan presentarse en el examen de las
ciencias.
Estas condiciones generales se complementan con las
condiciones particulares que
deben
cumplirse en cuanto el contexto propuesto sea apto para dar cuenta de los
distintos tipos de ciencia y capaz
de formular en sus términos las caracterizaciones
globales que de ella se ofrecen. (Tomado de W. Gonzáles, 1990, p.
81)
El método científico incorpora implícitamente leyes, modelos e hipótesis, todo un sistema de categorías y
de conceptos, pero además
permite en su proceso
la posibilidad de
utilizar métodos
especiales o
específicos, exigidos por las
características
del
objeto de estudio.
A estos
últimos se
les denomina también, métodos particulares de cada disciplina científica. Los conceptos y las categorías
deben corresponder a las relaciones y propiedades de los fenómenos
Para E.
Primo
(1994, pp. 22-25), los
métodos usados en el proceso de la
investigación científica y tecnológica son:
Método especulativo: que se da mucho en la matemática y la física, construyen
estructuras teórica con el razonamiento teórico y la intuición.
La observación:
Generalmente
usada
en
la Biología, la
astronomía y la
astrofísica. Un tipo especial
de investigación es la de carácter estadístico.
Método experimental: Con este método, el investigador provoca fenómenos que
no suceden espontánea o usualmente en
la
naturaleza, con el fin de observarlos, medir variables y obtener nuevos conocimientos.
Método de prueba
y
error:
Ante
un problema,
y
con falta
de
información suficiente, se realizan experiencias al azar, para generar datos que permiten
construir, para luego elaborar
un plan fundamentado.
M. Cohen y E. Nagel (1968, p17), relatan cómo es que se desarrolla el método
científico, que se presenta a continuación, esquematizado en el ítem anterior, a partir
de una historia que presentan sobre Herodoto.
Para enunciar un problema, primero es necesario estar familiarizados de algún modo con
el tema en cuestión. No se puede formular un problema, a partir de una dificultad,
necesidad, curiosidad, sin tener un conocimiento anterior sobre esa realidad
problemática, pues de
lo contrario será imposible resaltar, ciertos elementos del objeto de
estudios como significativos (calificados como tales por su trascendencia,
recurrencia u
otro
criterio). Y ese conocimiento no solo debería ser empírico, también es necesario
estar familiarizados con alguna teoría relativa al fenómeno, pues las mismas permiten
observar, hechos con otra perspectiva, a fin de hallar conexión con el problema.
Luego, no es posible avanzar un solo paso en una investigación
si
no se comienza por
sugerir una explicación o solución de la dificultad que la originó. Tales explicaciones tentativas
nos
son sugeridas por los elementos del objeto de estudio y nuestro
conocimiento anterior. Cuando se les formula en términos de proposiciones, reciben el nombre de
hipótesis. La función de
la hipótesis es orientar nuestra búsqueda de orden en los hechos. Las sugerencias
formuladas en las hipótesis pueden ser soluciones del problema. Determinar si los son es la tarea de la investigación. No es imprescindible que
una en particular nos conduzca hasta nuestro objetivo, y frecuentemente
algunas son ellas incompatibles entre sí, de
modo
que no pueden ser soluciones del mismo problema.
Una hipótesis es relevante
para un problema
si expresa
determinados modos
de
conexión
entre un conjunto de hechos que incluye
el
hecho
investigado; en caso contrario es
irrelevante. En ausencia de conocimiento sobre un tema, no podemos
formular juicios de relevancia bien fundados. En el desarrollo deductivo de las hipótesis, la ilustración de Herodoto sigue siendo útil. La búsqueda de una explicación de la
conducta del Nilo era la búsqueda de una regla general
que
afirmara
una conexión
universal entre los hechos de esa especie y otros hechos de especie diferente: entonces
el procedimiento
es:
regla general, luego contrastar con el hecho observado, para luego
determinar el hecho inferido o implicancia (es decir deducir consecuencias que sean directamente verificables).
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